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Cómo proteger la piel del sol
 

Los rayos ultravioletas (UV) del sol son responsables del daño agudo y crónico (acumulativo e irreversible) en nuestra piel: desde las quemaduras y ampollas hasta otros efectos de largo plazo, menos llamativos, pero igualmente nocivos, como piel seca, descamativa, arrugada, de color amarillento y con manchas parduzcas. La aparición de queratosis solares (precancerosas) y de diferentes formas de cáncer de piel es consecuencia del abuso y la sobreexposición al sol durante años.

 

¿Qué debo hacer cuando estoy al sol?
Lo deseable es poder disfrutar de la vida al aire libre evitando las exposiciones intensas y prolongadas al sol.
Algunas recomendaciones prácticas son:
• No se exponga al sol entre las 11 y las 15, aproximadamente. Un consejo: mire su propia sombra, y cuando ésta es más corta que su estatura, el riesgo de la exposición al sol es mayor.
                                                 Sombra larga = riesgo bajo
                                                 Sombra corta = riesgo alto
• Recurra a sombreros de ala ancha (los gorros con visera no son suficientes), anteojos oscuros y camisas con mangas largas, y quédese a la sombra de los árboles. Esta protección es muy eficaz, barata y no requiere ser reaplicada.
• Use siempre cremas protectoras solares de calidad reconocida que protejan tanto contra los rayos UVA como UVB y con factor de protección solar (FPS) de 30 o superior. El protector solar debe aplicarse en cantidad abundante, en toda las zonas descubiertas, 20 minutos antes de exponerse al sol y renovarlo cada vez que se sale del agua o cada 2 o 3 horas, con la piel seca.
• Tenga presente estas recomendaciones, especialmente en los meses cuyos nombres poseen “R” (de septiembRe hasta abRil).
• Una forma sencilla de evaluar lo hecho es observando el nivel de bronceado obtenido:
                                    Bronceado intenso = cuidado insuficiente
                                    Bronceado leve = cuidado adecuado
 
¿Todos tenemos que protegernos de la misma manera?
Todos debemos protegernos. El tipo de piel determina la sensibilidad al sol; quienes tienen una piel que frecuentemente se pone colorada y es difícil de broncear deben tomar mayores cuidados.
Lo mismo vale para quienes:
• tienen muchos lunares
• han tenido cáncer de piel
• tiene pecas, son pelirrojos
• han abusado del sol
• toman medicamentos que hacen más sensible la piel ante el sol
 
¿Qué significado tiene la disminución de la capa de ozono en el cuidado de la piel?
El afinamiento de la capa de ozono favorece la llegada de los rayos UV a la superficie de la Tierra. En el futuro, esto podría determinar un aumento en el número de casos de cáncer de piel. Usando una buena protección se reduce el riesgo significativamente. Todavía hay mucho que depende de nosotros!
 
¿El sol es beneficioso para los huesos?
Una exposición mínima y habitual al sol es suficiente para que el organismo forme cantidades suficientes de vitamina D. Las exposiciones solares prolongadas no son necesarias.
 
¿Las camas solares sirven para “preparar la piel” antes del verano?
Estos equipos emiten gran cantidad de radiación ultravioleta. Por eso la piel se broncea tanto. Es equivocado creer que si la piel se ¨curte¨ no se daña. El bronceado intenso de las camas solares también es perjudicial.
 
¿Qué remedios traen problemas si voy a estar al sol?
Los más comunes son algunos antiinflamatorios, diuréticos, comprimidos para tratar arritmias cardíacas y diabetes, ciertos antibióticos y algunos productos para el acné y las arrugas. Consulte a su médico.
 
Si yo tomé mucho sol por años, ¿qué tengo que hacer?
Lo hecho, hecho está. Pero modificar el hábito de exposición al sol disminuye el riesgo de nuevas lesiones graves. Los cambios en la conducta pueden ser difíciles de llevar a cabo y de mantener en el tiempo, pero no es imposible. Es muy importante reconocer en forma temprana los signos precoces de lesiones potencialmente graves.
 
¿Quién tiene que revisar la piel?
Realizar un autoexamen de la piel es una herramienta muy útil para detectar cambios en los lunares o la aparición de nuevas lesiones sospechosas. Uno mismo puede revisar la piel ayudado por un espejo y buena iluminación. En caso de detectar algo que llame la atención es importante consultar al médico especialista.
Una consulta y un examen completo de la piel le permitirá al médico dermatólogo evaluar el riesgo futuro y saber si debo tener controles frecuentes.
Quienes tienen un riesgo elevado deben ser examinados periódicamente por un dermatólogo.
 
¿Hay que tomar cuidados especiales con los chicos?
• Hasta cumplir un año de edad, no deben estar directamente expuestos al sol.
• Evite las quemaduras solares, ya que dejan huellas profundas en la piel para toda la vida: desde pecas hasta formas graves de cáncer de piel.
• Cree una conducta frente al sol. Aproximadamente el 50% del sol que tomamos en toda la vida ocurre antes de los 18 años (¡cuando la responsabilidad es de los padres!). Debemos educar a nuestros hijos (también con el ejemplo) respecto a la conducta frente al sol.
• Es común que se proteja a los chicos sólo hasta los 5 ó 6 años, creyendo que luego están “curtidos”. Los cuidados deben ser iguales desde la infancia hasta la vejez.
 
¿Cómo debemos cuidar nuestra piel después del sol?
Tomando abundante cantidad de líquido y aplicando emulsiones hidratantes.
 
¿Cómo disfrutar mis vacaciones al aire libre sin dañar mi piel ni preocuparme exageradamente?
El agua sirve para calmar la sed, para refrescarnos y para nadar, pero también nos podemos ahogar en ella. Tenemos que aprender a convivir con el sol aprovechando sus beneficios y respetando su enorme poder. No es sencillo encontrar el equilibrio justo. Hay que tomar resguardos para no sufrir quemaduras solares, broncearnos ligeramente y aprovechar el sol en las horas de sombras más largas.

 

SECCIÓN DERMATOLOGÍA DEL CEMIC - Noviembre 2016.