Discurso del Presidente del CEMIC, Prof. Dr. Enrique C. Gadow
Sr. Presidente de la Academia Nacional de Medicina
Acad. Juan Ghirlanda
Sras. y Sres. Académicos
Autoridades Presentes
Graduados
Autoridades y Docentes del IUC
Señoras y Señores
Como Presidente de la Comisión Directiva de CEMIC, lo cual es un privilegio pero, a su vez, una gran responsabilidad –afortunadamente compartida–, me corresponde dar comienzo al presente acto, luego de la bienvenida del Presidente de la ANM.
Además de felicitar a todos los graduados, deseo compartir con ellos algunas reflexiones, que quisiera que los acompañen a lo largo de su carrera. Este mensaje también va dirigido, y aun en mayor medida, a quienes han terminado un entrenamiento de posgrado.
Frente a los nuevos médicos y especialistas, podríamos referirnos a la suma de conocimientos, actitudes, aptitudes y destrezas que deberán considerar a la hora de ejercer la medicina. Todos ellos, cada vez más intrincados, como consecuencia del avance tecnológico y la complejidad de los servicios de salud. Un buen médico debe poseer una cualidad sobre la que mucho se ha escrito, pero poco se ejerce: SABER ESCUCHAR. La editorial Garnica acaba de publicar un libro titulado Dilema. Los dilemas del talento en los tiempos de cambio. CEMIC trata de captar y preservar talentos, que deben tener ciertas cualidades y cultivarse permanentemente. Ustedes pertenecen a este grupo. Cito solo una de las cualidades mencionadas en el Libro: “Escuchar es una actividad compleja y llena de matices, que consiste en prestar atención, a través de un ambiente cómodo, donde el paciente sienta que tiene el tiempo y la oportunidad de hablar y expresarse. Sin embargo, no son solo las palabras, es también la música detrás de las palabras: el tono de voz dice mucho de los sentimientos. Se puede escuchar mucho con sólo observar cómo se sienta un paciente, o la expresión de su rostro.
Una escucha sincera favorece una relación positiva, ya que genera en el paciente la confianza necesaria para ser sincero.
Una escucha activa, mediante habilidades que aseguren una comprensión completa del mensaje, permite encauzar eficientemente la información que se recibe del paciente.
Una escucha empática consiste, en primer lugar, en comprender y luego ser comprendido, lo cual facilita el acercamiento al paciente, permite entender su punto de vista y ponerse en su lugar”.
Desde su fundación, CEMIC está comprometido con la asistencia, la investigación y la docencia. Respecto de la asistencia, sería una omisión poco feliz de mi parte si no mencionara, brevemente, una vivencia personal que me acercó a todos los miembros del equipo de salud de CEMIC en calidad de paciente. Fue así, que pude vivenciar que todo lo que se dice de CEMIC en términos de excelencia y calidad humana es real.
Respecto de la docencia, el Instituto Universitario CEMIC, IUC, es el máximo exponente. Si tuviéramos que enunciar las fortalezas del IUC, destacaríamos la formación de recursos humanos idóneos y el gran compromiso ético en el área de la salud. Sus alumnos, desde el comienzo de la carrera, están en contacto con la metodología y el pensamiento científico. CEMIC es una institución líder en la incorporación de estos conceptos en la formación del médico. En tal sentido, CEMIC ha sido reconocido por su trayectoria por el Consejo Nacional Científico y Técnico, CONICET, como unidad asociada a este organismo, y cuenta con numerosos becarios y personal de carrera en los distintos niveles. Los números son aburridos, y no los voy a agobiar con ellos, pero cabe mencionar que en los últimos dos años, hubo 200 publicaciones –muchas indexadas– y 329 presentaciones en reuniones científicas, 203 premios entre otras actividades. Esto indudablemente es una valoración cuantitativa. Finalmente, CEMIC es una institución reconocida por la Organización Mundial de la Salud y los National Institutes of Health (NIH), por sus programas de investigación y por la protección de los derechos del sujeto de investigación.
Por otra parte, el IUC, también, posee una unidad académica en investigación reconocida por la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU). Transmitimos nuestro reconocimiento a todos aquellos que integran el IUC y desempeñan distintas funciones, por su compromiso y entrega permanente para lograr, en el corto plazo, un nivel académico reconocido en el ámbito nacional y regional. Vale destacar que a otras universidades públicas de gestión privada les ha llevado mucho tiempo alcanzar este reconocimiento.
Para terminar, un intimo amigo, incorporado recientemente en la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, terminó su discurso citando al profesor Pedro Luis Barcia, presidente de la Academia Argentina de Letras, quien ha puesto tres virtudes en la centralidad del lenguaje: la claridad, la precisión y la concisión, espero haber cumplido con estas premisas.
Muchas gracias.
Muchas gracias por su atención.
Discurso del Secretario Académico del IUC, Prof. Dr. Sergio Solmesky
Ya casi como una costumbre a lo largo de sus cincuenta años de vida el CEMIC celebra el egreso de una nueva camada de médicos y de especialistas formados en sus claustros.
Al igual que ha sucedido en los últimos años, y como un símbolo en este acto, nuestros jóvenes egresados inician su vida profesional, en el mismo sitio al que todo médico ambiciona llegar como máximo reconocimiento a su actuación profesional y académica, la Academia Nacional de Medicina.
Desde sus comienzos, el CEMIC inició la formación de médicos que al egresar recibían su Título de la Universidad de Buenos Aires y desde hace ya 11 años lo hace desde su propia Escuela de Medicina, siendo esta la sexta camada que recibe su Titulo de Médico del Instituto Universitario.
Nuestra historia registra en total ya más de 1000 médicos formados en la institución.
También desde nuestros orígenes y cumpliendo con mandatos fundacionales se ha puesto particular énfasis en la formación de posgrado, liderando en el país el desarrollo de las residencias médicas y no médicas, como son las de bioquímica y de odontología, transformadas hoy en su mayoría en Carreras de Especialización, recibiendo sus egresados el título de especialista otorgado por el IUC.
Actualmente el IUC tiene 13 carreras de especialización, 3 residencias universitarias y dos programas de capacitación de posgrado. Al igual que en el grado, más de 1000 profesionales han realizado su residencia o han sido alumnos de las carreras de especialización en el CEMIC.
La carrera de Medicina del IUC es una de las tres pertenecientes a universidades argentinas acreditadas por el MERCOSUR y que le ha permitido ser incluida en el Programa de Movilidad Académica Regional de Carreras Acreditadas – MARCA, por lo cual alumnos de Escuelas de Medicina de Uruguay, Brasil, Paraguay y Bolivia cursan parte de sus carreras en el IUC, como así también nuestros alumnos realizan rotaciones en universidades de esos países.
También nuestras carreras de especialistas cuentan con alumnos de otros países bajo la figura de Becarios extranjeros
Por otra parte y cumpliendo con el compromiso de la formación profesional continua proyectada a la comunidad, el IUC dicta alrededor de 30 cursos anuales de posgrado a los que asisten unos 1500 profesionales de las ciencias de la salud.
Hoy el CEMIC puede decir con orgullo que en 50 años ha sembrado el país con excelentes profesionales formados en su institución.
En el proyecto institucional para el próximo quinquenio se destacan la apertura de nuevas carreras de especialización como son la de psiquiatría y la de hematología, las licenciaturas en Nutrición y en Terapia Física y la Carrera de Doctorado.
Los profesionales formados en la institución son hoy médicos asistenciales en diferentes especializaciones, profesores universitarios, educadores, investigadores, sanitaristas y también profesionales que se han dedicado a la gestión y la administración. Han conducido sociedades científicas, ocupado cargos públicos, recibido importantes premios, escrito libros y han sido líderes en los ámbitos en los que les ha tocado actuar.
Todos han llevado consigo el sello de la honestidad profesional y el estilo y la excelencia en su práctica que el CEMIC les dejó como impronta durante su formación.
En la educación médica la metodología de la enseñanza ha sufrido numerosas innovaciones en los últimos años, pero no olvidemos que ella es sólo uno de los varios pilares de la estructura educacional y que el verdadero desafío de formar un médico excede el hecho de enseñar sólo las ciencias vinculadas a la medicina.
La formación de médicos debe ser la respuesta de la universidad a las necesidades de la salud física, mental y social de la población, lo que significa una realidad cambiante y dinámica, que cada escuela debe identificar y resolver a través de propuestas educacionales adaptadas a sus posibilidades, en donde también deben ser tenidos en cuenta los nuevos desarrollos, los nuevos conocimientos y las nuevas tecnologías.
Actualmente los sistemas y las políticas de salud, al igual que las sociedades, están en permanente cambio resultando complejo definir el perfil del médico que la escuela de medicina quiere formar: ¿un médico puramente asistencial?, ¿Un investigador?, ¿Un administrador de salud?, ¿Un profesional orientado a las súper especializaciones?
Si bien como dije anteriormente los contenidos y la metodología de la enseñanza se encuentran en permanente actualización y revisión, estamos convencidos que enseñar a pensar, a investigar y a estudiar en forma continua es la mayor garantía de éxito que le podemos ofrecer a nuestros alumnos para su práctica futura, siempre en el marco del modelo de los valores que consideramos inclaudicables y que el CEMIC profesa desde su creación: conducta ética, honestidad, respeto por el prójimo, profesionalismo, responsabilidad, solidaridad y compromiso.
Nuestro país muestra varios indicadores alarmantes, pero uno que es particularmente grave es el deterioro de la educación en todos sus niveles. Y el CEMIC, fiel a su misión y comprometido con el futuro del país apuesta fuertemente a la educación como indicador seguro de superación y desarrollo.
Por último, quiero desearles a todos nuestros egresados, el mayor de los éxitos en su desempeño profesional y recordarles que el CEMIC seguirá siendo por siempre su casa.
Muchas gracias.