El diagnóstico
preciso de las enfermedades hereditarias creció en los
últimos años debido a los grandes adelantos en las técnicas de análisis de ADN
que condujeron al descubrimiento de varios de los genes que confieren
predisposición hereditaria a ciertos síndromes. Los estudios genéticos
investigan la presencia de variantes genéticas para detectar alguna patogénica germinal
en genes específicos. Las variantes genéticas germinales están presentes en
todas las células del organismo, específicamente en uno de los alelos (que será
heredado de la línea materna o de la línea paterna) aunque la enfermedad se
manifiesta en el órgano en el cual ése gen se expresa. Recordemos que todas las
células tienen el mismo ADN y que cada órgano expresa sólo unos pocos de los
15000 genes que contiene; por esta razón un gen con variante genética
patogénica se expresa con más de un tipo de tumor y el fenotipo no es idéntico
en todos los familiares portadores de la misma variante genética patogénica (siempre
en la misma en la rama familiar afectada). Por ello la anamnesis debe ser
detallada y precisa con todas las manifestaciones y la edad de diagnóstico. La
edad para realizar el análisis es generalmente la mayoría de edad aunque depende
de cada síndrome (en algunos casos está indicado en niños); los avances son tan
rápidos que han permitido en ciertas variantes genéticas patogénicas definir un
riesgo asociado y esto permite planificar en cada individuo el momento mas
adecuado para actuar.
La
aplicación de plataformas de secuenciación masiva (comúnmente llamadas NGS, por Next Generation Sequencing) permite realizar estudios
genéticos de varios genes simultáneamente e incluso el exoma completo para
filtrar informáticamente en cada síndrome. Este procedimiento habilita a tomar conductas preventivas y/o
detección precoz basadas en la contundencia de la detección de la variante
genética patogénica responsable de la expresión aberrante del gen alterado.
En
el Departamento de Análisis Clínicos, DAM, CEMIC desarrollamos hace décadas
estudios genéticosen oncología (para cáncer de mama, gastroenterológicos,
neuroendocrinos, etc)y fuimos incorporando recientemente estudios en cardiogenética
(Genotipificación); neurología (en el sector deLaboratorio de Genética) y otros
menos frecuentes.
Es
muy importante tener en cuenta que el diagnóstico genético más difícil es el
del primer caso analizado (se lo denomina caso índice) ya que depende de varias
causas como selección del caso índice adecuado y eficiencia metodológica del
análisis, entre las principales. Con el conocimiento de la variante genética
patogénica familiar detectada se puede analizar cualquier familiar y lo
importante es que siempre es 100% informativo, ya sea que resulte ser portador
o no portador (éste último resultado es el que se conoce como verdadero
negativo), es un resultado contundente y sin incertidumbres y además su arancel
es mucho menor, cerca del 15% del estudio inicial.

Debemos
tener presente que la gran mayoría de estas patologías son de característica
genética dominante, o sea que con sólo un alelo afectado se hereda el riesgo a
enfermar. Por esta característica es que el riesgo de heredar la mutación es
del 50% en cada embarazo ya que depende si la gameta (sea el
espermatozoide o el óvulo) comprometida en la fecundación contiene o no el
cromosoma portador de la variante genética patogénica.
Un
valor agregado reciente se relaciona a la medicina personalizada la cual es una
realidad en muchas en áreas clínicas como la oncología, cardiología,
inmunología, neurología y muchas otras; consiste en el diagnóstico basado en
técnicas de secuenciación y otras relacionadas de análisis genético, cuyo
resultado se asocia a un tratamiento ajustado para cada característica de un
diagnóstico preciso fundamentado en cambios del ADN. Una de estas aplicaciones
se asocia a la reparación homóloga deficiente que se produce cuando hay alguna
variante patogénica en genes relacionados a la reparación del ADN. Una variante
genética patogénica en los genes BRCA1 y BRCA2 son un ejemplo reciente
de esta aplicación de este concepto y así la secuenciación completa de estos
genes se realiza para definir el tratamiento con los inhibidores de PARP [poly(adenosine
diphosphate–ribose) polymerase inhibitor] en cáncer de
ovario y de mama y pronto tal vez en próstata y en páncreas.
Finalmente
es importante agregar que originalmente la búsqueda de la variante genética
patogénica se realiza en sangre en la búsqueda de la variante germinal (la que
se hereda de uno de los progenitores y se transmite a la descendencia, siempre
con 50% de probabilidad como fue mencionado) para adelantar conductas
preventivas y de detección precoz según el caso. Hace unos años, con la
medicina de precisión, en la cual el resultado genético se aplica en la
decisión para el tratamiento específico asociado a la sensibilidad de la/s
variante/s detectada/s a una molécula dada, se incorporó como material a analizar
el tejido afectado y se conoce como análisis somático del/los gen/es
involucrados. El plural en los genes, se debe a que con las nuevas tecnologías
se pueden analizar varios genes simultáneos, como mencionamos antes.
El
estudio somático está implementado en la rutina clínica oncológica en cáncer de
pulmón, de ovario, de mama, entre los mas frecuentes y se van incorporando
otros.
Para
concluir, uno de los primeros análisis somáticos, utilizado desde hace décadas,
es la inestabilidad microsatelital (en tumor de colon, endometrio) y tiene la
gran ventaja permite seleccionar pacientes con tumores que tendrán sensibilidad
a ciertos fármacos.